Índice
Qué ver en el Vaticano: guía completa para tu primera visita
1.1. Qué ver en el Vaticano: Museos Vaticanos, Capilla Sixtina y Basílica de San Pedro
Museos Vaticanos y Capilla Sixtina: la joya del Vaticano
4.1. Qué ver en los Museos Vaticanos
4.2. La Capilla Sixtina: lo que debes saber antes de entrar
Basílica de San Pedro del Vaticano
5.1. Interior de la basílica y La Piedad
5.2. Grutas Vaticanas y tumbas papales
5.3. Subir a la cúpula de San Pedro
Otros lugares que ver en el Vaticano
6.1. Plaza de San Pedro y columnas de Bernini
6.2. Grutas Vaticanas y tumbas papales (mención general)
6.3. Casa de Santa Marta
Algunas curiosidades sobre la Ciudad del Vaticano
9.1. Bandera del Vaticano: historia y significado
9.2. ¿El Vaticano es un país?
9.3. ¿Cuál es la moneda del Vaticano?
Puntos de interés cercanos al Vaticano
10.1. Castel Sant'Angelo
10.2. Ponte Sant'Angelo y alrededores
10.3. Trastevere: el barrio bohemio
10.4. Borgo y Prati: shopping y ambiente local
La mejor forma de no perderte nada: visitas guiadas en el Vaticano
La Ciudad del Vaticano es el país más pequeño del mundo, pero concentra algunos de los lugares más impresionantes de Europa: la Basílica de San Pedro, la Capilla Sixtina y los Museos Vaticanos atraen cada año a millones de viajeros de todo el planeta. Si es tu primera vez en Roma, reservar una mañana o un día completo para descubrir el Vaticano es casi obligatorio para entender el peso histórico, artístico y religioso de este pequeño estado dentro de la capital italiana.
En esta guía te contamos de forma clara qué ver en el Vaticano, cómo entrar, qué entradas necesitas según lo que quieras visitar y cuánto tiempo dedicar a cada lugar, para que puedas organizar tu visita sin agobios. Además, te explicaremos por qué merece la pena considerar una visita guiada si no quieres perderte nada importante entre tanta obra de arte y pasillo interminable.
A lo largo del artículo veremos cada uno de estos lugares paso a paso, con recomendaciones prácticas de entradas, horarios y consejos, y también otros rincones y curiosidades menos conocidos como las Grutas Vaticanas, la Guardia Suiza, la bandera y la moneda del Vaticano, que ayudan a entender mejor este curioso país.
Antes de lanzarte a la aventura, es clave entender que “entrar al Vaticano” puede significar diferentes cosas: la zona de la Plaza y la Basílica de San Pedro es accesible de forma gratuita (aunque con controles de seguridad), pero para los Museos Vaticanos y la Capilla Sixtina necesitas entradas específicas.
Los tickets para el Vaticano más buscados son los de los Museos Vaticanos, que permiten el acceso a la Capilla Sixtina y dan salida directa a la Basílica de San Pedro (sin colas adicionales si vas en ese orden).
La mejor opción para no perderte detalles clave y no tener que hacer largas filas a la entrada, especialmente en temporada alta, es una visita guiada. Nuestra recomendación es una visita que combine Museos + Capilla Sixtina + Basílica.
Los precios pueden variar por temporada o extras, así que planifica con antelación. Una visita guiada al Vaticano sigue siendo la opción más práctica y que nosotros recomendamos, ya que incluye acceso completo y te quita preocupaciones en taquilla.
Los Museos Vaticanos son uno de los recintos museísticos más visitados del mundo, con una colección impresionante de arte acumulada por los papas durante siglos: esculturas romanas, pinturas renacentistas y tesoros egipcios que te transportan por la historia en un recorrido laberíntico. Este conjunto incluye la Capilla Sixtina como gran estrella, pero también da acceso directo a la Basílica de San Pedro al final del recorrido, haciendo que sea un tándem perfecto para una mañana completa en el Vaticano.
Luego entras en la Galería de los Mapas, un pasillo de 120 metros con 40 frescos que muestran la "geografía" de Italia y Europa tal como la conocían en el siglo XVI – impresionante cómo veían el mundo entonces.
Sigue con la Sala de los Tapices, donde enormes paños flamencos del siglo XVI recrean escenas bíblicas con un realismo alucinante, y continua con las Estancias de Rafael, cuatro habitaciones papales decoradas con frescos como "La Escuela de Atenas", el más puro Renacimiento italiano donde pintores como Rafael dialogan con filósofos griegos.
No te pierdas tampoco la Galería de los Candelabros (llena de lámparas romanas) ni el Museo Pio-Clementino, con esculturas icónicas como el Laocoonte y sus hijos o el Apolo del Belvedere, que inspiraron al mismísimo Miguel Ángel. Todo esto culmina en la Capilla Sixtina, pero el recorrido son unos 7 km así que te recomendamos que utilices un calzado cómo y te mantengas bien hidratado en todo momento.
Prepárate para una jornada larga. La enorme cantidad de obras de arte y museos que incluyen los Museos Vaticanos puede ser abrumadora. Por eso, te recomendamos que, antes de tu visita, hagas el ejercicio de planificar qué museos consideras imprescindibles para ti en función de tus gustos e intereses y de cuáles puedes prescindir en caso de que estés cansado en algún punto de la visita y quieras pasar directamente a la joya de la corona: la Capilla Sixtina.
El techo, pintado por Miguel Ángel entre 1508 y 1512 bajo presión del Papa Julio II, muestra nueve escenas del Génesis: desde la Creación de la Luz hasta el Diluvio y el Éxodo. El momento más icónico es la Creación de Adán, donde el dedo de Dios casi roza el de Adán en un gesto que simboliza el paso de la vida divina al ser humano, una imagen que ha inspirado generaciones de artistas. Alrededor de las escenas centrales, aparecen profetas, sibilas y ancestros de Cristo en posturas llenas de movimiento y emoción.
Veinticinco años después (1536-1541), Miguel Ángel también pintó la pared del altar con El Juicio Final, un mural apocalíptico de 13,7 x 12 metros con más de 300 figuras: Cristo juez en el centro, rodeado de santos, ángeles, los elegidos subiendo al cielo y los condenados cayendo al infierno. Destaca la figura de San Bartolomé sosteniendo su piel desollada (un autorretrato del propio Miguel Ángel, según muchos expertos).
Una vez dentro, el silencio es obligatorio y está vigilado estrictamente, nada de fotos, vídeos o conversaciones. La estancia tiene asientos, pero pueden estar ocupados, así que llega con el cuello preparado para mirar hacia arriba y enfócate en los detalles clave. La luz se atenúa para proteger las frescos, pero aun así el efecto es sobrecogedor. Si vas en visita guiada al Vaticano, el guía te explicará estos detalles justo antes de entrar para maximizar la experiencia.
Otras joyas escultóricas que merece la pena ver dentro de la Basílica de San Pedro en el Vaticano incluyen la estatua de San Pedro (con el pie desgastado por siglos de besos de peregrinos), la Cátedra de San Pedro (obra barroca de Bernini que simula flotar) y los monumentos papales con tumbas de antiguos pontífices.
Bajo la Basílica se encuentran las Grutas Vaticanas, un laberinto gratuito de capillas y corredores que alberga más de 90 tumbas papales desde el siglo X, junto a restos de la antigua basílica constantiniana del siglo IV. Accede por una escalera señalizada cerca del altar mayor, el ambiente es fresco, solemne y perfecto para 20-30 minutos de historia papal íntima, viendo sepulcros como el de Inocencio VIII o Paulo III. El acceso a las Grutas Vaticanas es también completamente gratuito.
La cúpula de San Pedro del Vaticano, diseñada por Miguel Ángel, es la más grande nunca construida (42 metros de diámetro interior), ofreciendo las mejores vistas panorámicas de Roma y del propio Vaticano. Puedes subir a pie (551 escalones, unos 30-40 minutos de subida intensa) o tomar el ascensor parcial hasta un primer nivel (luego escaleras más estrechas). Desde arriba ves la Plaza de San Pedro como un mar de columnas y, en días claros, hasta el Castel Sant'Angelo y el río Tíber.
Ideal para fotos épicas, pero prepárate: es angosto y hay que ir ligero de equipaje. La recompensa son vistas que justifican el esfuerzo, especialmente al atardecer. El acceso a la Cúpula de la Basílica de San Pedro sí es de pago: cuesta entre 17€ y 22€ en función de si escojes subida en ascensor o por las escaleras.
Más allá de los grandes imprescindibles, el Vaticano guarda rincones menos masificados pero igual de fascinantes, perfectos para completar tu visita y sentirte como un experto en este pequeño país.
Pasea por ella temprano para evitar aglomeraciones o al mediodía los domingos para el Ángelus papal, más adelante te ampliaremos información sobre esta celebración.
La Casa de Santa Marta (Domus Sanctae Marthae) es un edificio moderno del siglo XX junto a la Basílica, conocido por ser la residencia actual del Papa y el alojamiento de cardenales durante cónclaves. Construida en 1996 por Juan Pablo II, ofrece vistas discretas desde fuera (no se entra al público general), pero su ubicación cerca de la Puerta del Perugino la hace un punto curioso para fotos y contexto sobre la vida cotidiana vaticana.
Si tu pregunta es "qué día se puede ver al Papa en el Vaticano", las opciones habituales son dos eventos públicos accesibles para el público general, siempre que el calendario pontificio no cambie por motivos de salud o viajes.
Los domingos a mediodía (12:00), el Papa aparece en la ventana del Palacio Apostólico para rezar el Ángelus dominical, una tradicional oración mariana católica que invita a la reflexión sobre el Evangelio del día. Es espontáneo, no necesita reserva y dura unos 15 minutos, perfecto si estás paseando por la zona un domingo.
En ambos casos, consulta el calendario oficial vaticano unas semanas antes (especialmente en 2026, Año Jubileo) y viste con decoro (hombros y rodillas cubiertos).
Creados por el Papa Julio II para proteger el Vaticano tras la guerra con Francia, sufrieron una masacre en el Saqueo de Roma (1527), donde 147 guardias murieron defendiendo a Clemente VII – su sacrificio anual se conmemora el 6 de mayo. Hoy combinan tradición con formación moderna (armas de fuego, tácticas antiterroristas), custodiando las puertas de entrada como la del Arco de las Campanas o la Porta di Santa Anna.
En la práctica, la Guardia del Vaticano cumple actualmente funciones como:
Los verás de servicio en sus uniformes de gala (morados, azules y amarillos, solo en ceremonias) o en uniformes de día más discretos en los accesos principales al Vaticano. El cambio de guardia diario a las 16:15 en el Patio de San Dámaso es el momento más fotogénico, te recomendamos llegar con tiempo porque atrae multitudes.
Son serios pero accesibles: puedes hacerles fotos desde lejos (sin flash), pero respeta su trabajo. Durante la audiencia papal o eventos especiales, su presencia se multiplica, añadiendo solemnidad a la Plaza.
El Vaticano no solo impresiona por su arte y arquitectura, sino también por detalles sorprendentes que lo convierten en un lugar único en el mundo. Aquí van algunas curiosidades sobre la Ciudad del Vaticano que te harán verlo con otros ojos.
Sí, la Ciudad del Vaticano es un país soberano e independiente desde los Pactos de Letrán de 1929 con Mussolini, siendo el estado más pequeño del mundo con solo 44 hectáreas (unas 60 veces el tamaño de un campo de fútbol). Tiene su propio sistema legal, sello postal, himno, ciudadanía vaticana y pasaporte diplomático, aunque depende de Italia para agua y electricidad.
La moneda del Vaticano es el euro, al igual que Italia, pero emite sus propias monedas conmemorativas de colección que son muy codiciadas por numismáticos (como las de 2 euros con la Guardia Suiza o papas históricos). Puedes usar euros normales en tiendas y máquinas expendedoras, pero las vaticanas son un souvenir perfecto.
El Vaticano está en una ubicación privilegiada de Roma, conectada por puentes históricos y barrios vibrantes que permiten extender tu visita sin necesidad de transporte. Después de explorar Museos Vaticanos, Basílica y Plaza, cruza el Río Tíber a pie para descubrir estos imprescindibles, perfectos para combinar con tours guiados de My Top Tour.
Justo delante del Castel, el Ponte Sant'Angelo es una joya barroca del siglo II adornada con 10 estatuas de ángeles diseñadas por Bernini y su taller, cada una sostiene un instrumento de la Pasión de Cristo. Al anochecer se ilumina mágicamente y es uno de los rincones más fotogénicos de Roma para parejas o familias.
La mejor forma de recorrer el Barrio del Trastevere es con un free tour: irás acompañado de un guía local experto que te contará todo sobre la historia e idiosincrasia de este barrio y te recomendará los mejores lugares en los que degustar la gastronomía local.
Antes de cruzar el río, pasea por el Borgo Pio (calles medievales con escudos papales) y el Prati, un barrio burgués con boutiques en Via Cola di Rienzo (el "Harrods romano"), pastelerías artesanas y la iglesia neoclásica de Santa Maria in Traspontina. Es un lugar menos turístico, ideal para un aperitivo tranquilo post-Vaticano.
En My Top Tour ofrecemos tours por Roma para que no te pierdas ni un solo rincón de la Ciudad Eterna .
Si buscas un tour en español, prioriza opciones que incluyan Museos Vaticanos, Capilla Sixtina y Basílica de San Pedro en un solo recorrido, así aprovechas la salida directa de los museos a la Basílica y evitas filas dobles. Un buen tour por el Vaticano dura 3 horas y cubre también Plaza de San Pedro y explicaciones sobre la Guardia Suiza o curiosidades del microestado.
En My Top Tour ofrecemos tour Vaticano pensados para hispanohablantes y angloparlantes (en español e inglés): guías locales que hablan claro, grupos reducidos y acceso sin complicaciones. Reserva con antelación, especialmente en 2026 con el Año Jubileo, para no quedarte fuera de la experiencia completa.
Para que tu visita al Vaticano sea un éxito rotundo, aquí van recomendaciones prácticas pensadas para hispanohablantes de mediana edad que quieren información útil sin complicaciones.
Horarios óptimos: Llega a primera hora (8:30-9:00) para Museos Vaticanos y Capilla Sixtina así evitaras las peores colas y tendras luz natural perfecta para fotos en la Plaza. Los domingos por la mañana la Basílica está más tranquila horas antes del Ángelus papal.
Vestimenta obligatoria: aunque sea turístico, no deja de ser un lugar de culto católico. Por recomendación del propio Vaticano, lo mejor es llevar hombros y rodillas cubiertas (nada de shorts, minifaldas o tirantes). Lleva un pañuelo ligero por si acaso, te puede salvar en caso de conflicto en la Basílica y Capilla Sixtina. Además, evita mochilas grandes; usa riñonera o bolso pequeño.
Cuánto tiempo dedicar: la visita mínima se estima en 3 horas (Museos + Capilla + Basílica), aunque lo ideal son 4-5 horas para incluir cúpula y Grutas. Combínalo con Castel Sant'Angelo o Trastevere el mismo día caminando. Ya te avisamos que los Museos Vaticanos albergan tantas exposiciones y obras que puedes dedicarle las horas que desees.
Evita primavera y verano si puedes (de abril a septiembre): es cuando más afluencia hay, si viajas en esta época reserva entradas para los Museos Vaticanos y cualquier tour Vaticano con 2-3 semanas de antelación. Y consulta el calendario papal oficial para audiencias o eventos especiales.
Preparación práctica: lleva agua, zapatos cómodos (¡hay más de 7 km de pasillos!), e incluso cargador portátil para móvil (si eres de los que hacen muchas fotos). Si viajas en familia o pareja, te recomendamos reservar una visita guiada para maximiza la experiencia.
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